
Bajo mi punto de vista, uno de los defectos de la actual generación de consolas es que se toma demasiado en serio a si misma. Los juegos pasan de ser infantiloides a thrillers de acción y violencia sin lugar alguno para el humor. Creo que es por eso que titulos como Brütal Legend no pasan desapercibidos entre la multitud de heroes hormonados o heroinas siliconadas que protagonizan la mayoría de videojuegos.
Y, ya en el lejano 2.004, en la Play Station 2 apareció un título que quería desmarcarse de los juegos de acción que dominaban en ese momento, como Baldur's Gate, Neverwinter Nights o Diablo. Se trata de The Bard's Tale...

The Bard's Tale es una franquicia que apareció a mediados de los 80, con varias entregas de juegos de rol similares a los de esa época. Ya en sus inicios definió los principios básicos que se repetirían en las posteriores entregas. En The Bard's Tale, nuestro héroe es cobarde, huye para salvar su culo si se ve aunque sea levemente amenazado. Mas vale un cobarde vivo que un valiente muerto!!
Y el hecho de poder manejar un heroe que podia elegir entre luchar, huir y sobornar, pues por lo menos a mí se me hacía atractiva.
La mecánica de juego no era muy diferente a otros juegos similares. Como particularidades, en lugar de manejar un grupo múltiple, solo manejabamos a un personaje (el Bardo) que podía invocar ayudantes a través de canciones. A mayor calidad del instrumento, mas invocaciones simultaneas. Y, si odias los típicos trueques de compra-venta de los RPG, The Bard's Tale es tu juego: si recogías un arma o armadura mejor que la que tenías equipada, se equipaba automáticamente y la vieja se convertía en dinero!
La historia comienza tras vaciar los sótanos de una posada de asquerosas ratas (custodiada al final por una rata dragón gigante escupe-fuego), una maga-princesa cautiva en una lejana torre propiedad de un pérfido brujo oscuro, elige a nuestro Bardo como "el elegido" para que vaya a rescatarle. A cambio de aceptar tan peligroso reto, el Bardo exige una fuerte suma económica y la satisfacción de ciertas necesidades que el bardo no satisface desde hace tiempo. Y es que la princesa, y la mayoría de posaderas, están de bastante buen ver.
A medida que se avanza en el camino hacia la torre, vamos encontrando a otros "Elegidos" (o mas bien sus restos) que han aceptado la noble misión de liberar a la princesa. Pobres muchachos de pueblo que armados con una espada de madera intentan cumplir sus sueños de fama y fortuna. Y, por si no fuera suficiente, cada vez que encontramos el cadaver de uno de estos "Elegidos", una pandilla de goblins aparecerán para cantarnos una canción!
Si he dicho cantar: en The Bard's Tale todos cantan. Los gigantes, los goblins, los zombis, los borrachos de las posadas... Cada cierto tiempo se nos ofrecerá un espectaculo musical de esos que deja huella. Y además, con Karaoke!!
En los aspectos gráficos y sonoros, The Bard's Tale no es nada del otro mundo. Cumple, pero no destaca en otro aspecto que no sean los dialogos y el sentido del humor en general. La crítica no lo recibiómal del todo (76 en Metacritic), aunque desconozco totalmente la acogida del público en general.

Por mi parte, y ya que Brütal Legend ha abierto un poco la brecha, me gustaría ver un The Bard's Tale para esta generación. Somos muchos que nos gusta echar unas risas tras la pantalla y no solo desmembrar y aniquilar zombies. Los mundos de fantasía dan para mucha coña!
Galious